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SENEQUISTA EN SALDUBA
(Chronicles of the Frikilance)
Javier Álvarez Mesa

Este texto trata de la asistencia a su primera HispaCon de un tipo (el menda lerenda) que lleva poco menos de año y medio en esto que llaman fandom. Es por lo tanto, más que un artículo, un relato de aventuras en el que el protagonista debe demostrar sus dotes en disimular su ignorancia, olvidar su timidez, desconectar de la que le espera cuando vuelva a la fábrica, escapar de faneditores que intentan suscribirte continuamente e intentar que sus quejas se oigan en la asamblea más que la del vecino.

Para empezar la aventura, tenemos setecientos y poco kilómetros entre Córdoba y Zaragoza (en Ibero: Salduba), con Trantor de por medio en el camino. A los pocos kilómetros de salir de Córdoba, y tras haber desayunado en un horroroso y pringoso bar de carretera, con restos fungosos de mantequilla pútrida en sus cuchillos, que diría Lovecraft, la tormenta hace gala de presencia y chaparrón vil me acompaña. Coño, a ver si se las voy a llevar hasta Zaragoza, cual plaga, pensé, y así fue. El fuerte aguacero no me abandonó en seiscientos kilómetros. Sólo logré librarme de él a pocos minutos de llegar a Zaragoza; pero sería sólo una victoria momentánea, pues a cosa de empezar la ronda de tarde de la HispaCon, las nubes cubrieron y descargaron sobre la capital maña, dejándonos a Santi y a mí calados hasta el tuétano. Cosa curiosa la red de alcantarillas maña; a poco de empezar a llover se formaron enormes charcos en las orillas de las aceras que hacían dar a los maños más saltos que los de El lago de los cisnes. Compartía habitación con el editor de Qlipoth en un hostal copado por asistentes al congreso. Entre otras cosas, charlamos sobre lo que me había perdido: la conferencia de Javier Cuevas que al parecer fue la ostia, la presentación de Valis, un show, y la del Visiones 2001, dónde al parecer fuí encasillado dentro del género de ?Cachava y boina? por Luis G. Prado. Empezamos bien, todavía ni aparezco y ya estoy clasificado, estigma sobre mi inexperta pluma. No creo en clasificaciones, no me identifico con la aplicación organizativa sobre materias; aunque por supuesto si algún departamento de recursos humanos os pregunta sobre si este menda es organizado, seré la viva imagen del archivista de Terminus. En serio, ¿por qué esa manía de encasillar? esto es ciencia-ficción, esto no. ¿Acaso la ciencia-ficción no podría ser una cualidad de un libro más que un libro pertenecer al género de la ciencia-ficción? Volveremos más tarde sobre esto.

Bien, tras millones de vueltas buscando sitio para aparcar por Zaragoza, dejo el coche enfrente de la misma puerta del Palacio de Congresos. Heme allí en el recibidor, chorreando agua y empapado como perro callejero pagando la inscripción y el extra de la cena hobbit: ¿Serán lentejas?, ¿fumaré hierba para pipa? Cena hobbit me sonaba muy frugal, y no me equivocaba. Suelto en recepción los La Plaga especial HispaCon para promocionar el fanzine que codirijo junto a José Antonio Del Valle. Especial, digámoslo, que no tiene nada que ver con el fanzine en cuanto a temática y línea editorial, todo hay que decirlo. Pues bien, me dan mi tarjetita y p?adentro. Por fin conozco a Luis G. Prado en persona, hablamos un poco entre suscripción y suscripción que vende de la futura revista 2001 ?no sé cuántos mil números de tirada, apuesta fuerte?, igual de majo que por correo. Me zafo de renovar mi suscripción gracias a un señor que hay sentado en una silla (Que cómoda parece esa silla, a ver si se levanta y vilmente acabo yo en ella, recuerdo que pensé), señor que es nada menos que Julián Díez, cuyos sabios consejos han orientado en el buen camino a éste humilde fanzineroso, de aspiraciones profesionales. Aunque supongo que si se lo comentara me contestaría algo como ?Bueno, no me eches toda la culpa a mí?. Luis G. Prado me ayuda a conseguir un sitio para mis plagas (los que valen pasta) en el stand de Pulp Magazine. Ahí quedan, en una esquinita de la mesa, en frágil equilibrio. Nota mental: conseguir un buen cacho de stand en la BarnaCon. Jaureguizar me da una revistilla de utopías anarquistas; son cosas que suelen pasar cuando Luis va diciendo por ahí que soy republicano y comunista. ¿Qué tendrá que ver el comunismo con el anarquismo?, pero si hasta se liaban a tiros...

?El año cero de la era Clark?, escucho por ahí: ¿Pero dónde me he metido? Luis me pregunta si he recogido mi visiones, le digo que no y me responde que no lo haga todavía. Le gruño sobre el lugar de mi relato y contesta que el penúltimo es de los mejores lugares. Apuntado. Le pregunto a Julián por qué odia al Negri, vil perro mascota de La Plaga. Respuesta: no lo odia. Miro en torno a ver si localizo a alguna leyenda del fandom, mientras tanto Santi compra el último espiral. Juan José Aroz intenta venderle también el Visiones 1998, Santi ya lo tiene. Santi señala disimuladamente: Ese es Alejo, ese Torres Quesada, aquel es Rudy... Voy memorizando rostros, más tarde me presentaré a cada uno endosándole uno de mis plagispeciales, al igual que Santi hace con sus Qliphoth. Conozco a la gente del fanzine Púlsar, Juan Carlos Valero y Sebastián Font Martín (aunque en su tarjetita le han puesto ?Martí?), oriundos de la provincia de Barcelona, a Carlos González alias Gharghalhath, o cómo leche se escriba, y al prometedor autor Víctor Conde. Nos regodeamos de lo buenos que somos haciendo fanzines, me muestran fotos en su portátil. Nota mental: ?Llevarsu? la cámara en la próxima HispaCon. En los urinarios del recinto hay publicidad gratis de Púlsar. Tengo demasiado sueño para moverme de un enorme y cómodo sofá (el verde, sí, ese; los que lo catasteis sabréis de la nostalgia), no es la silla de Julián pero algo es algo. Miramos el programa del día y decidimos no asistir ni a la AznarCon ni a la Conferencia de la STE. Nos vamos a ver unos cortos. No me quedo con ninguno de los títulos, pero si con el de un personaje que sale repetido: Nayim, que muere en todos los cortos que sale, como el Kenny en SouthPark. El mejor corto de todos es uno que trata sobre tecnología alienígena en el túnel de Canfranc, con Tonino haciendo de agente secreto, abueletes parlanchines y niños fumando porros. Un buen corto made in Zaragoza-Spain. Al pasillo un rato; Luis vende como un poseso y no me hace ni caso, los stands hierven, ?¡Mario Moreno firma libros!? grita alguien, Juan José reparte demonios como churros: El fandom va bien, que dirían. Cierre diario. Le pregunta a Santiago Eximeno Hernámperez con m que dónde cenamos, resulta que la cena hobbit es esa misma noche, despistado de mí. En la salida nos cruzamos con Julían, que nos dice que se van por ahí a cenar y no sé qué de unas lentejas frías. Alejo se me escapa entre la gente; ya le pillaré, ya. Usted, señor, venderá más plagas en su librería que paquetes de pipas vende Paco en el cine de verano. Algún día...

Al parecer, para la cena hobbit los organizadores han escogido el lugar de distancia mínima máxima; vamos, que lo justo para que te de vergüenza coger un taxi porque ?pilla medio cerca? pero que aún así te hinches de andar. Menos mal que vamos con Gorin, que se conoce dónde es. Por cierto, muy buena gente Gorin. Lo cuál me hace pensar ¡Qué sipote! ¿Es que nadie me va a caer mal? ¿Es que de esta HispaCon no voy a sacar enemigos o qué? Ya que hay bemitas, cenobitas y termitas (¿lo leí en Mentidero 5?) acaso no estoy en mi derecho de liar una pelotera y que me epiteten de plagita, y de paso a todos los de la lista de correo, aunque no tengan culpa de ná. Hasta para los insultos hay clases, y luego le llaman a uno comunista; más tarde una fuente me informaría de que en la HispaCon todo es paz y armonía, oh, ah, hermandad entre los hombres de buena voluntad...Pues vaya rollo, uno que andaba por allí a la espera de la hora de las vísceras. Pero estábamos con lo de la cena hobbit y seguía lloviendo, tanto que ya Santi me acusaba de gafe. En la cena hobbit había sillas, pero no servían para nada excepto para colgar la chaqueta y para soltar cacharrería varía. Había platos variados: Queso, canapés variados, jamón, tortilla y... nada más. Vino, agua y gaseosa para beber. Las personas se distribuían en dos líneas, en la estrechez entre sillas pegadas a la pared y mesas, cuya longitud no permitía la disposición en torno a ellas de todos los comensales en el mismo espacio y al mismo tiempo. Inciso: conste que el hecho de que aparezca aquí esta explicación científica y el que este sea un artículo en cierto modo de divulgación, pues divulgo a los cuatro vientos cómo me lo pasé pipa en la HispaCon, no significa que tengáis que encasillarme el texto como relato de ciencia-ficción dura. A lo que iba: que el dueño del circo tenía tan mala suerte que le habían crecido los enanos, léase, que el hobbit que menos pesaba pasaba los sesenta y pico kilos y media más del metro sesenta, lo cuál no creo que se haya dado nunca en la Comarca; vamos, que ni Brandomas Tuk, alias Toro Bramador. Con esto quiero proponer, y si hay alguna vía burocrática por favor háganmelo saber, a los miembros de la organización de la BarnaCon (no, no es que a los mayores de sesenta y cinco años se les exima del pago de la inscripción; por favor, con el palo del pincho gordo no) que paralelamente a la cena hobbit se haga una cena troll, para los asistentes menos frugales y que zampamos en plan Obélix. ¿Se aprueba por aclamación?

?Ansí? pues, allí andaba colándome entre codos y hombros, intentando colar el tenedor y pillar algo, confirmando que es mentira eso de ?donde comen cincuenta y tres, comen cincuenta y cuatro?. Cuando la comida empezó a escasear, me senté. Y aún allí me veis, con la sonrisa muerta, intentando que mi tenedor cruzara los espacios humanos por la técnica del mucho alargar y estirar de brazo; pero a lo más que llegué fue a pincharlo en algún trasero y retirarlo rápidamente, desesperado estómago el mío. Luego trajeron unos chocos, pero la desnutrición quebraba la voluntad de luchar por ellos.

Después de la cena -¿comida, dónde, dónde?- se entregó el diploma Horroris Causa de la Universidad de Númenor y tres señores cantaron, no sé si en sindarin o en la lengua de Oesternesse pero si no es por el tríptico que me entregaron no me hubiera enterado ni de papa... Me dan una hoja, la leo, cantan, le hablo a Santi, me chistan, hablo, chissss, hablo, chisss, iteración hasta n=4. Inciso: El concepto de iteración no es científico sino matemático y por lo tanto este texto sigue sin poder considerarse como relato de ciencia-ficción dura así como el relato de los Perros de Tíndalos no se considera ni de ciencia-ficción ni matemático y sí de terror aunque aparezca el concepto de geometría antieuclidiana.

Dejamos la cena hobbit cuando yo ya andaba animándome a que alguien me enseñara la letra y la melodía de la susodicha canción. Nos vamos de cervezas con la gente de Púlsar; estamos por formar un triunvirato PQP (Púlsar-Qliphoth-Plaga), todo se andará. Marujeamos un poco, le comento a Víctor cosas de su cuento en el Visiones, ?espoiloseándoselo? a Santi. Sigo pensando que Afilada espada de madera en verdad son dos relatos: antes y después de la página 69. ¿Qué piensa Alejo?

La noche cae. Escucho ronquidos durante media hora y me duermo.

Sábado; hoy me toca presentar La Plaga, me los voy comer vivos, no sé a quién, pero lo haré. ¿Quién sabe más de La Plaga que nadie? Yo... Pues entonces: ?sus vais a enterá?. Hoy no llueve. Al llegar nos dan el programa en recepción, lo pierdo en cincuenta y siete segundos. Mesa redonda, Luis moderando agresivamente. Eduardo Gallego hace unos comentarios muy humorísticos sobre la conexión entre literatura juvenil y ciencia-ficción. Dijo algo así como ?en la ciencia-ficción solo sacamos niños para violarlos, vejarlos y matarlos?. Ángel Torres Quesada puso a los editores de chorizos mangantes caraduras como poco, aportando comentarios sobre las fintas en las fintas que se dan en el cobro de derechos de autor, Rafael Marín también expuso su caso y formuló la pregunta, dado el caso de un autor que lucha por publicar su novela y al final lo consigue: ?¿Y ahora qué??. Luego vino, según dicen, lo mismo de siempre. ¿Qué pasa cuando ya has conseguido publicar tu primer libro y te viene a marear la editorial? ¿Ahora dónde voy? ¿Lo intento en el mainstream? Eso es imposible... Eduardo Vaquerizo aportó opiniones bastante razonables: la barrera del fandom es más mental que otra cosa. La réplica a la llorona fandomera del ?Nadie me quiere, somos muy desgraciaos? la puso Juanma Barranquero: ?Es que sois muy comodones, queréis que el editor venga a buscaros. A currárselo, coño?. Víctor Conde puso, en parte, la nota comercial: Víctor dejó establecidos unos principios que incluían a partes iguales la comercialidad y el arte dentro del proceso creativo de una novela, sin desdeñar ninguno a favor del otro. Víctor tiene unas ideas y principios muy claros, que en parte comparto. En preguntas Arreseigor con una miniconferencia en plan histórica hasta que Luis ordenó que le quitaran el micrófono. Cómo ve el menda el asunto: pues como todo lo que en la vida merece la pena; Hay que echarle mucha voluntad y mucho esfuerzo a algo si quieres triunfar, y aún así, con el sacrificio sólo se consigue comprar una insignificante probabilidad. ¿Es una utopía vivir de la escritura? No. ¿Y si empiezo automarginándome con la ciencia-ficción? Tampoco, pequeño saltamontes, tampoco; ?¡Qué carajote! Pero cuidado con los parásitos de los editores?, que diría Ángel Torres Quesada.

Javier durante la presentación de La PlagaSalgo corriendo al stand, Jaureguizar me liquida tres números que me ha vendido, uno de ellos a un buitre que casi te lo manga, me dice. Hablo con Mario Moreno, al que había confundido con Román Goicoechea. Julián está hablando con Raúl Gonzálvez, editor del fanzine anteriormente conocido como El melocotón mecánico, ahora Valis. Me acerco a poner la oreja a ver si hablan del asunto Resnick, pero cuando me ve Julián va y dice ?...y no se puede hacer, que te lo explique Javier? y sale corriendo. Raúl Gonzálvez y Rodolfo Prado dirigen su atención hacía mí ?me vengaré, Julián- y por mi boca sale la clásica parida de lo que no se puede hacer, no se puede hacer y además es imposible. Es una cosa muy rara que un concurso amateur, y mientras pague menos del kilo para mí esa es la definición de concurso amateur, lo gane Mike Resnick. ¿Nos miente Raúl? Podríamos pensar que alguien pidiera un relato a Mike Resnick para su fanzine y sea tan capullo de enviarlo al concurso de otro fanzine para quedarse él sin publicarlo en beneficio del autor (autor al que no creemos le cambie mucho la vida ganar 250 pavos más o menos). Cuando hablé con él, Raúl tenía toda la pinta de haber sido víctima de la fatalidad en este asunto. Rodolfo Prado me dijo que en el que yo mandé al concurso había aires de America Psycho. Le dije que en verdad lo que mandé era unión conjuntiva de otros dos relatos, y que de aires nada: copia descarada. La gente de escritorescf lo puede atestiguar. Nos despedimos haciendo servicio de prensa; para mí un Valis y para ti un La Plaga. ¿Quién sale ganando?

Hablo con Luis, saca su lista de suscriptores. Mierda, mi suscripción acabó en el 5 y habemus 6. Piensa, deprisa, piensa. Le pregunto si el se piensa suscribir a La Plaga, menciona que si fuéramos regulares habría servicio de prensa, le respondo que lo habrá y me escapo. Sólo por ahora, pues de la suscripción a 2001 no hay quien me libre.

Saludo a Juan José Aroz. Le dejo plagispeciales en su stand justo antes de que una oleada friki-boys me lance lejos del lugar. Rodolfo Martínez, toma una miniplaga. ¿No publicas? Pues no. Vaya palo. Me habían encargado darle unas collejas, pero me arriesgaba a perder el brazo.

Programa: Toca presentación de BEM y luego el menda a pasar el mal rato; porque a quince minutos de que te toque presentar ya uno no piensa que se los va a comer sino todo lo contrario.

Entro en el salón, y por cierto ahora que lo pienso, me recuerda al de la Escuela Politécnica de allá de Córdoba y está empezando a resultarme repelente. Mientras me siento detrás de la gente BEM el proyector lanza la pantalla de la muerte de Windows, no se puede leer el CD, pues eso es lo que presentan, el CD con los 75 números de BEM y algunas cosas más. Que si eso que si lo otro y ya se han pasado de los quince minutos. Al fin Yago consigue echar a andar el multimedia y Pedro Jorge le va diciendo pincha aquí y pincha allá, luego Pedro Jorge Romero ?así que ese hombre es Pedro Jorge Romero, pensé cuando me lo señaló disimuladamente Santi? presenta el contenido. ¿Me parece que el tiempo se dilata o es que Pedro Jorge habla de dos en dos palabras? Me dirijo a un organizador y muy educadamente le digo que si a mí me toca a la media hora o qué, aún cuando sé que son quince minutos, y éste responde que si lo dejo para mañana, le digo que no ?los malos ratos, cuanto antes se pasen mejor? y Yago corta a los de BEM. Me presenta, o eso creo, pues el tiempo se para y toda la gente me mira, el Dios Emperador es tímido. Ojalá estuviera aquí José Antonio para largarle la mitad del marrón. Suelto el número 1 de La Plaga (395 ptas, pídelo ya en www.dragonlibros.com. Toma publicidad indisimulada) al lado de un micrófono ?odio los micrófonos grifo de diseño- y me bajo entre las butacas a repartir plagispeciales, uno para Pedro Jorge ?no se ha ido, alguien que escribe en Nova se va a quedar a verme hablar a mí, oh, ah?. Esto debería subirme la moral pero lo que hace es ponerme aún más nervioso. Eduardo Gallego me pide un ejemplar con taco salero, tengo que buscar a éste hombre más tarde y charlar un poco con él. Subo al patíbulo y la cago, pero da igual, porque en todas las presentaciones han tenido algo raro. Hablo un poco, soy tal y esto es tal, calidad, ¡En el número 1 sale Greg Bear,! nuestra filosofía, calidad, nuestra línea, calidad y ser vendible, tenemos permisos, calidad, y próximamente Mike Resnick, Greg Egan y David Brin. Con que sólo escucharán lo último, me conformo. ¿Preguntas? ... Los de Púlsar me miran fijamente... Los de BEM me mira fijamente ... El editor de Qliphoth me mira fijamente... No tantas, por favor. Huyo vilmente cual Negri.

Javier posa con su fanzine a la salida de la presentaciónA la salida de mi ruinosa presentación, aunque según Santi merece la pena aunque sólo sea por decir: ?Mike Resnick, Greg Egan y David Brin? (Mierda, me faltó decir R.J. Sawyer), me tiro en un sofá (el naranja) y aparece Julián y su equipo de Calle 13. Mala pinta. Me quiere entrevistar, ¿me levanto? No. ¿Aquí tirao en el sofá? Sí, como tú eres ?¿insinúa que soy un haragán perro malo?... no le faltaría una mica de razón, pero sólo una mica?. Empieza, me hace una pregunta, ?¿Qué coño es La Plaga y tú quién te crees que eres??, o algo así y me pone el micrófono delante; se lo intento quitar pero no me deja ?Si tú no sales en el plano porque tu mano con el micro sí puede salir, eh, eh. Nunca entenderé a los periodistas? así que contesto improvisando perogrulladas mientras hago bailar la revista para el cameraman. Entonces viene la pregunta difícil, saca un plagispecial y me dice que cómo tengo la cara de hacer cosas como esa. Contesto que por un lado está La Plaga, con toda una filosofía de calidad y futuro profesional esplendoroso(esto creo que fue después del rayo rosa), y por otro está la cosa cachonda y de broma, pero en plan detallazo, como era el plagispecial. Menos mal que acaba y se va a por Santiago Eximeno. Veo a Domingo Santos y me voy a por él, le comento mi mal rato y me anima un poco ?hay que foguearse?, le pido los derechos de la traducción del cuento La Araña y sin ningún problema, los derechos del autor están libres. Por fin, después de un año varado, publicaremos La Araña. Tenía que haberme traído mi Hacedor de Mundos.

Conferencia de Cristóbal Pérez-Castejón. Cris es un erudito, y su conferencia estuvo la mar de interesante en lo que al hecho científico se refiere. Cubiertos todos los puntos y las posibilidades desde el punto de vista tecnológico actual en lo que a ?El viaje más rápido que la velocidad de la luz? refiere. Si acaso, mencionar que la capacidad de atención del humano medio disminuye considerablemente según el tiempo en una conferencia, si Cris hubiese dejado el discurso en unos cincuenta minutos, fenomenal. Todo esto viene a explicar por qué me escape a la hora y poco de empezar la conferencia, además, estaba empezando a encontrar familiar el salón de actos.

Creo que fue por entonces cuando conocí a Juanma Santiago, los momentos de conocer a éste o conocer a aquél se difuminan y mezclan entre tal o cuál actos. Demasiados actos, en la próxima HispaCon me dedicaré a hacer pasillo y frikear menos. Medio ronco estaba Juanma, pero aún así no tuve piedad y le bombardeé con preguntas sobre La Plaga, tú qué crees de esto y que si con lo otro vamos bien, pues qué bien, hasta luego.

Por fin el momento estelar, Luis me viene y, tararán, me presenta al co-director (mi simbionte) de La Plaga, ante usted: José Antonio Del Valle. Ya era hora que aparecieras, fenómeno. Charlamos continuadamente, comida de por medio, que si La Plaga esto y lo otro; secreto profesional. El sitio donde comimos, para olvidar. ¡Coño! Que estábamos en Zaragoza, se supone que por el norte hace más frío y se come más, pero nada, me tiré los tres días muerto de hambre, sería que no dábamos con el restaurante adecuado.

Llegan las 16:30, conferencia de Julián Díez. Justo antes de entrar conozco a Alejo Cuervo, charlando con Víctor Conde sobre el relato de éste último en el Visiones 2001. Le largo un miniplaga y le digo que no le voy a pedir que me comente el mío, para qué, si ya me han clasificado de cachaveiro y boineiro. Muy majo Alejo, aunque me lo imaginaba con barba por aquello de profeta. Conferencia. Empieza Julían con que si gracias a Asimov, la cf está donde está: Coño, no vamos a echarle toda la culpa a él. ¿Pero cómo? ¿Andanadas para Asimov? Como me toque a Dick ya es que... pues se la guardo. Luego empieza a decir cosas con sentido; pues sí, la ciencia-ficción no tiene porque ir de ciencia, ya; lo suyo sería que el género se llamara fantástico o cualquier cosa más generalista. Sí, las ucronías son cf, sí, y las idas de olla también. A mitad de la conferencia le dio por meterse con la serie del Vorkosigan y la liamos, cada cuál puede tener una opinión de un libro, pero a mí me pareció que Julián odiaba la saga de Bujold. Por mí, vale, pero parece que a Juanjo Sánchez Arreseigor esto le tocó el alma y se fue a describir la Biblia en pasta de Barrayar. Sinceramente, Truman, Tairys; que alguien le de una conferencia a Arreseigor en la BarnaCon que no se coma el tiempo de las demás. También hubo referencias a los hanky-punky de Egan publicados por Alejo, al Sultán y a los jóvenes turcos y decididamente, el menda opina que a la ciencia-ficción se llame de otra manera, para que no se la confunda con la ciencia-ficción dura. Llamémosla literatura fantástica, por ?un poné?.

Tras Julián vino el show de Rafa Marín, que sin profundizar mucho en el mundo del cómic su conferencia fue sin duda la mejor, hacía mucho que no se me escapaban lagrimones de tanto reír. Sublime, Rafa.

Después de esto, escapada con Juanma y Pablo. Cafetito y hablar (escuchar) de cine.

Cena Oficial. A la mesa con Púlsar y Qliphoth. Mesa que no se llevaría Ignotus, pero en la cuál otra cosa sí caería, y no me aguanto más: José Antonio ganó el Domingo Santos. ¡Ole ahí tus... testículos, la madre que te parió! Ahí está, uno de los directores de La Plaga despuntando como escritor, y el otro... el otro despuntando como carretillero.

Los Ignotus fueron a parar casi todos a la misma mesa: Luis, Julián, Juanma Santiago, Alejo, Juanma Barranquero... y es que no podía ser otra cosa. Después de la cena la gente se difuminó en los grupitos ya hechos, fuimos a parar a una tasca aragonesa dónde el Santi y el menda se pillaron unas Guiness de las buenas y contaron aventuras de botellón a diestro y siniestro, amén de proclamar ?tras intervenciones de Victor Conde- que a Santa Cruz de Tenerife hay que ir un día de estos y el menda afirmar mil y una veces que comer bien, en Córdoba y nada más.

Asamblea: La marimorena. Cuando me di cuenta que estaba en frikilandia, y que aquí muchos vienen para quejarse. En lo de la subida de cuotas y el asunto de cambiar el nombre de la asociación no hubo más que pedir palabra para decir cuatro pegos. Estuvo muy bien eso que dijo Rudy: la barrera psicológica de las cinco mil pelas acaba el uno de enero del 2002. Pero con la mitad de las bocas calladas la cosa se hubiera solucionado igual, me pareció que muchos hablaban por hablar, cómo si en su trabajo no le pudieran chistar a nadie y vinieran aquí a desahogarse. Javier Cuevas demostró una paciencia infinita con algunos socios y Rudy danzaba de aquí a allá repartiendo el micro. En cuanto a mí, tenía claro lo que iba a votar dijeran lo que dijeran y sólo esperaba poder levantar el brazo y ver la conferencia de Eduardo y Rudy sobre Stranded, lo malo es que se alargó la cosa y como la democracia es lo primero me perdí lo de Stranded. A lo que iba, que en la asamblea se decían cosas como ?Es que yo no quiero que me cambien la asociación?, y se respondía que lo único que cambiaría es que sería AEFCFT en vez de AEFCF, y la réplica era propia de un personaje dickiano, o de Rocío Jurado en el anuncio ese ?Pero si es igual. Pero no es lo mismo?. También alguien que parecía sudar mantequilla ??blandi blu?- dijo de retirarle la cuota a los mayores de 65 años... ¿por? Javier Cuevas decía de tanto en tanto: a favor, a favor delegados, en contra, en contra delegados, abstenciones y abstenciones delegadas. No precisamente del tirón, pero lo decía. Entonces Ludo salió al estrado y me espabilé; Ludo fenómeno, presentando la TrantorCon, con vistas y estrategias de expandir el género, metiendo frikilería y sobre todo un terreno de clara expansión: el rol.

Ludo estuvo genial, nos vemos en Madrid el 2003.

Despedida, chocar de manos, últimos consejos, lo tuyo tiene cojones, más agresividad, hasta luego y me quedo solo con Santi, José Antonio y Alberto. Nos vamos en caravana hasta Madrid, al llegar nos perdemos por la M30, luego nos encontramos, parada en las ventas, cervecita y vuelta a Córdoba, a la fábrica... a la realidad.

En el armario, junto a mi camiseta de NO TENGO FUEGO-NO FUMO ahora se puede encontrar otra que dice YO SOBREVIVÍ A LA HISPACON.

Javier Álvarez Mesa

04/10/01

Foto Gentileza de Pulsar

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