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Providencia Artificial II
Abrahan D. Zaracho A.

Providencias Sobrenaturales Divinas Politeístas

En las obras con trasfondo politeísta vemos que estos designios pueden estar enfrentados. Es decir que pueden existir providencias a favor del héroe y también en su contra, por ejemplo aquellas que favorecen al antagonista. Es la constante en el caso de Turno contra Eneas hasta en el último choque entre los guerreros más importantes de ?La Eneida?, donde el antagonista es favorecido por la más poderosa de las diosas, Hera. Revisemos un poco un par de estas providencias dentro de la creación prodigiosa de Virgilio.

Ejemplo: ?La Eneida? de Virgilio

En el primer capítulo ya es posible ver como la diosa Venus, madre de Eneas, le provee, al héroe y al fiel Acates, de una neblina en rededor de ellos que los dota de invisibilidad  para poder ingresar a Cartago sin temer peligro alguno, y comprobar por este medio que cuanto se les ha prometido se cumplirá a lo largo de sus aventuras.

El problema o conflicto que se soluciona por medio de esta providencia de la diosa del amor esta en que, durante su encuentro en la selva con Eneas, ella le revela a su hijo - sin revelarse la diosa en su forma real - que no debe abandonar su empresa y que no debe considerar que es aborrecido por los dioses; que tanto su armada como sus amigos dispersos por la tempestad han sido llevados a puerto seguro y que el los recuperará. Eneas duda de tal revelación y del destino que los dioses han decidido para sus descendientes, todo lo cual hace que el héroe quiera darse por vencido antes siquiera de luchar para lograr sus objetivos.

La formula para verificar el objeto de nuestras reflexiones en esta parte es la misma

Q + D + P + A = SP

?Q? Individuo (Eneas) + ?D? Dificultad (la duda respecto al futuro que se le promete) + ?P? Ente sobrenatural providente (Venus) + ?A? Proveído (La niebla que le permite ingresar a Cartago y encontrarse con el resto de su armada así como con un pueblo pacifico y hospitalario hacia los troyanos) = ?SP? (Confirmación de las palabras de su madre)

Recuerdas lo que dije sobre las confirmaciones. Pues bien, aquí Venus oficia al principio como oráculo y le permite a Eneas conocer su futuro inmediato y luego le permite confirmar sus palabras por medio de otra providencia suya, la niebla. Considero que la confirmación realizada por Shakespeare en ?Hamlet? es más evolucionada en este punto, ya que la confirmación no es por medio de otra providencia, sino por las propias acciones del protagonista. En el capítulo primero de la ?Eneida?, el héroe es prácticamente llevado de la mano hasta encontrarse con su armada y en un ambiente hospitalario, lo cual se comprende perfectamente por la época en la cual fue escrita.

50%"> En el libro ?Exodo?, en los capítulos quince y dieciséis, la formula se repite en cuanto a confirmación, advertencia y prueba a la fe del pueblo hebreo.

El pueblo, luego de presenciar numerosos prodigios a favor de su liberación, ya ha cruzado el mar rojo y se encuentra fuera del alcance de las fuerzas Egipcias. Pero avanzan por el desierto sin que sus delegados encuentren más agua que las de Mara, las cuales no se presentan aptas para el consumo. Tras las murmuraciones en su contra, Moisés clama a Dios y este le indica un árbol el cual al ser echado a la fuente de Mara hace bebibles las aguas antes amargas. Con posterioridad el peregrinaje los lleva hasta Elim, donde doce fuentes de aguas y setenta palmeras son la causa de que la sed ya no los aqueje.

Pero llega el turno al hambre, y nuevamente se levantan las protestas contra Dios y Moisés. Esta vez la solución es el rocío que deviene por las mañanas en pan y las codornices que vuelan raso al caer la noche.

Tomo las más emblemáticas providencias, pero demás esta decir que la Biblia en sí es un compendio de libros que justamente exhiben las distintas dádivas que Dios ofrece al ser humano en nombre de sus dos alianzas, y que las fórmulas arriba expresadas raramente varían salvo por un hecho: El Dios es uno solo y sin la intervención divina el héroe muere.

Como nota al margen podría, en términos breves, decirse que el nuevo testamento es más bien una distópia ejemplar, salvo por el hecho de que a pesar de que el héroe muere, aún le queda la resurrección y la eternidad de sus enseñanzas. Una especie de inderrotabilidad plena, pues lo que podría llamarse derrota redunda en su propia glorificación.

Volviendo a los ejemplos con Moisés y sus peregrinantes crónicos, veamos pues la formula aplicada en este caso

Sujetos (en este caso podría decirse que se trata de Moises, pero en verdad el sujeto protagonista de  la historia es el pueblo hebreo y no su líder) + Problema (hambre, sed e incredulidad) + Ente Sobrenatural (nuestro conocido ?Dios todopoderoso?) + Solución (Maná y codornices) = Solución del Problema (Saciedad)

En numerosos capítulos del ?Exodo? comprobamos que tales providencia ofician a la vez de confirmación de la revelación del futuro de grandeza que le espera al pueblo. En este punto nuevamente tenemos una breve similitud entre los hebreos y los troyanos: La duda del pueblo en la grandeza que le auguran las divinidades. Resalto aquí este hecho pues consideró que en ?El Pago?, hacia el final, nos encontraremos tácitamente con este mismo fenómeno. La aventura pareciera oficiar solo como preludio y confirmación de la grandeza que el providente asegura a su manifestación futura.

Cuestiones conjuntas

Hasta aquí las providencias sobrenaturales parecen carecer de toda complejidad, lo cual no es del todo cierto. Si analizamos dos grande obras universales como ?Fausto? de Gohete y ?La Divina Comedia? de Dante A. nos encontramos con dos obras de teogonías inmanentemente monoteístas, pero donde el providente es distinto a Dios.

Detengamos nuestra mirada sobre el primer caso. El papel del proveedor de riquezas, conocimiento y diversión es un demonio. El hecho de que Dios le haya permitido estas chanzas a Mefistofeles no implica que Dios sea el proveedor, al menos no en forma directa. Pero dado que la teogonía inmanente es monoteísta, que el autor hace mención expresa de los elementos que nos dan tal certeza, y que el autor se fundamenta en ella para crear su argumento me parece que es lo más conveniente analizar estas providencias bajo la luz de las providencias sobrenaturales divinas monoteístas. Conste que en el caso de Shakespeare antes mencionado se puede inferir el monoteísmo en la corte donde se desarrollan los hechos, pero resáltese que a lo largo de la obra no es posible encontrar ninguna mención expresa que nos indique que los principios que se aplicarán serán los de una construcción monoteísta, lo cual si hace Gohete desde el inicio de su libro.

Las diferencias al analizarlo bajo otra perspectiva radicarían en la explicación de las capacidades sobrenaturales del proveedor. ¿Qué cualidades le permiten dar ?A? al protagonista?

De tal modo si tuviésemos que explicar el origen de las cualidades del proveedor por medio de una teogonía politeísta (por la intervención de algún personaje en especial) estaríamos frente al segundo subgrupo.

Lo importante es mantener fijo el esquema en la idea de divinidad. De allí en más podría darse el caso inclusive de panteísmo.

En el segundo caso las sentencias donde se evidencia que las capacidades de Virgilio para guiarlo a Dante desde el infierno hasta la presencia de su amada provienen directamente de Dios. Si bien Dios no provee directamente a la superación de los obstáculos para avanzar a través de los distintos planos espirituales, las aptitudes de Virgilio y de los demás entes que interviene a favor de tal itinerario emanan originalmente de la naturaleza del omnipotente.

Providencias Naturales

Llegamos a la segunda gran división de las providencias. El grupo de las providencias naturales pueden dividirse en azarosas o causales, según que el autor de la idea de que se puede encontrar una línea de causa y consecuencia en la concreción del destino o no. La división es más ideal que real pues ambos tipos se verifican del mismo modo y para el presente análisis bastará con que ejemplifique cualquiera de las dos divisiones.

Aquí no hay designio de ninguna voluntad sobrenatural, pero la herramienta para solucionar el problema frente al que se debate el personaje, y que por su parte también permite dar continuidad a la historia, no surge por la actividad de este.

Las providencias azarosas son las mas comunes y trilladas por los autores. Me limitaré a ella pues la he mencionado primero, y con los mismos principios también aparecen las providencias causales, de continuo en el genero de policiales negros o bien si se quiere bucear en un clásico de la literatura universal bastará con ver dentro de algunos capítulos de ?Los Miserables? de Víctor Hugo, tal el caso del libro octavo del tomo tercero. Lo que si reconozco es que resultaría difícil en esta oportunidad desmenuzar uno de estos ejemplos sin arruinar el final de varios capítulos y tramas al lector que aún no tuvo contacto con la obra.

Las Providencias Azarosas

No pocas veces la llegada del elemento, para hacer frente al problema, es aleatoria y disfrazada tras una narración casi secundaria. El propio autor pondera al ?azar? e inclusive busca reproducir las cavilaciones del lector respecto de esta actitud providencial. Otras simplemente se lo utiliza con algún tipo de distracción paralela. Conciente o no de ello, J. L. Borges es uno de los escritores que ha hecho uso y abuso de esta providencia, cubriéndola detrás de narraciones secundarias respecto a personajes a situaciones históricas ?atrapantes? y creadoras de la verosimilitud de la situación. Personalmente la considero mejor opción que aquella donde se acepta y reflexiona respecto de la ?oportunidad? y ?coincidencia? con la que el destino deja en manos del héroe la llave para su subsistencia. Veamos este ejemplo brevemente aplicado al cuento -o conjunción de cuentos, según veo- ?Tlön, Uqbar, Orbistertius?

Nos referimos a una de las mejores tramas, donde la literatura esta incluida como temática superior inclusive a la muerte, el tiempo y a la propia búsqueda de quimeras.

Considerando que todo el cuerpo conforma un solo cuento, recordemos que, en la primera parte, el narrador solo toma contacto superficialmente con las características de Uqbar a lo cual sucede el primer final abierto a interpretaciones. La continuidad del cuento en la segunda parte nos permite confirmar la adecuación de lo que hemos imaginado como fundamento de aquel ?artículo?. Pero la adquisición de los conocimientos que el narrador nos transmite en esta segunda parte llegó hasta él de manera puramente azarosa. No hubo ninguna actividad suya, ni de ente sobre natural alguno, ni siquiera de la mencionada agrupación secreta. Tan solamente tuvo la suerte de hallar el volumen XI de la primer ?Enciclopedia de Tlön? en el bar donde lo había dejado Herbert Ashe, el destinatario original y que con el personaje narrador mantenía contacto esporádico y una confianza casi inexistente. Tampoco encontramos una construcción causalista para justificar ese hallazgo. No hay entidad de ningún tipo, el autor se limito a recurrir al azar y a encubrirlo tras una serie de anécdotas creadoras de ambiente y verosimilitud.

Aislemos esta parte que permite al autor proseguir con su historia.

Ejemplo: ?Tlön, Uqbar, Orbistertius? de J. L. Borges

Sujeto (El narrador) + Problema (la falta de mayores datos sobre Tlön) + Providente (el azar) + Objeto proveído (el libro que le habían enviado a Herbert Ashe) = Solución (mayores conocimientos sobre Tlön y continuidad de la historia.)

 Tal recurso es tan feliz y valido como el utilizado por Miguel de Cervantes en ?Don Quijote de la Mancha? para dar continuidad a las historias del Ingenioso Hidalgo en la segunda parte -siempre hablando del primer libro-. Recordemos que la primera parte queda trunca en el preciso momento que se inicia el combate entre el Quijote y el gallardo vizcaíno, luego el autor, en cuanto personaje partícipe de su propia historia, nos relata de qué modo llegaron a sus manos documentos que le permitieron dar continuidad a las aventuras y desventuras del manchego. ?Historia de don Quijote de la Mancha, escrita por Cide Hamete Benengeli, historiador arábigo? es la denominación que Cervantes da a este artículo surgido del azar por manos de un muchacho que le ofreció tales documentos en venta como si tales no valiesen gran cosa. Tal situación manifiesta que se le presentó en Alcaná de Toledo y en nada se ocupa el autor de reflexionar respecto a la providencialidad que le da oportunidad de culminar su historia, más bien, tal cual lo hará luego Borges, se lanza de lleno a culminar su obra.

Sigue...

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