Nuestra Crítica
Lo reconozco no he leído ninguna de las entregas anteriores de la macro-saga “La rueda del tiempo” de Robert Jordan y al caer en mis manos esta precuela pensé que podía ser un buen punto de aproximación a la serie, aprovechando la reciente reedición que está llevando a cabo Timun Mas.
Y la verdad es que leyendo esta novela uno no puede imaginarse el por qué del éxito de la serie, por que en ella no pasa casi nada. El autor se tira toda esta novela para juntar a los que parece ser que serán los protagonistas de las siguientes novelas de la serie, pero mientras tanto la acción brilla por su ausencia pasando páginas y más páginas en el aprendizaje de Moraine y su amiga Siuan como Aes Sedais, una especie de sacerdotisas que constituyen una casta poderosa en el mundo en el que transcurre la novela. Ambas asisten a una profecía que anuncia el nacimiento de quien traerá de nuevo a La Sombra a ese mundo. Esta parte recuerda un poco a la estancia de Harry Potter en Hogwarts, pero sin la mitad de la fuerza de este, quedándose en un floja imitación.
Cuando por fin son ordenadas parte en busca del niño supuesto depositario de la profecía y en esa búsqueda Moraine se encontrará con Lan, un rey exiliado y una de las mejores espadas de su época. Para cuando esto ocurre el libro esta a punto de terminar y los acontecimientos de repente se precipitan y todo se sucede de una forma apresurada, como si al autor le hubiesen limitado las páginas y tuviese prisa por cerrar la novela.
Hay que reconocer que la novela se lee con facilidad y supongo que a los aficionados a la saga les resultará muy atractiva la posibilidad de conocer mejor el pasado de los protagonistas de la misma, pero como punto de aproximación a la serie no constituye quizás la mejor elección.
Javier Romero
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