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La llave del abismo. José Carlos Somoza



Editorial:Plaza & Janés

Fecha de edición: 10-2007
Encuadernacion: Tapa dura
Tamaño: 25 x 16 cm.
528 páginas
ISBN: 978-84-01-33650-8
19,90 ?


Otras obras del Autor/es
Zig Zag
Texto Contraportada

Una novela que contiene un secreto. Una llave que el lector tendrá que encontrar.
La vida rutinaria de Daniel Kean, joven empleado ferroviario, queda marcada para siempre cuando en un día normal de trabajo descubre a un pasajero con una bomba adherida a su cuerpo. Antes de que pueda reaccionar, el extraño le propone un arriesgado trato... A partir de ese momento, la familia de Daniel estará en peligro, y la única posibilidad de salvarles residirá en descubrir quiénes se esconden tras el atentado terrorista del tren.
Junto a una muchacha cuyos ojos solo ven oscuridad, un bibliófilo escéptico e inquisitivo y los extraños y poderosos amigos de estos, Daniel Kean cruzará tierras pobladas de tinieblas, remotas leyendas y dioses arcaicos, desde Japón hasta los últimos confines de la Tierra, para hallar la Llave del Abismo y descifrar así la verdad sobre la entidad suprema que rige el mundo. Una verdad tan imprevista como pavorosa. La llave del abismo es un thriller de ambiente futurista donde José Carlos Somoza, utilizando técnicas narrativas que van desde los juegos de rol hasta las clásicas novelas de aventuras, evoca un universo de sombras cuya explicación final dejará sin aliento al lector. Y también es un trepidante viaje a los entresijos de la fe, una reflexión sobre lo que implica matar en nombre de las creencias religiosas y una revelación de lo que realmente se oculta tras ellas


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Nuestra Crítica

José Carlos Somoza ha conseguido algo que muchos desean en el mundillo de la literatura fantástica, escribir fantasía o ciencia ficción y publicarla fuera de las colecciones de género. Después de títulos como ?Clara y la penumbra? o ?Zigzag? en las que abordaba temas y ambientaciones propios de la ciencia ficción, ha quedado claro que Somoza se mueve sin complejos y con muy buenos resultados en ellos. ?La llave del abismo? es una nueva muestra de lo que digo.

La novela comienza en una situación aparentemente normal para los tiempos que nos ha tocado vivir. Daniel Kean, empleado del ferrocarril, se ve envuelto en un atentado en el que un terrorista suicida le transmite cierta información antes de morir. A partir de ahí Kean se verá embarcado en una trama en la que varios grupos de los llamados creyentes tratan de utilizarle para conseguir lo que denominan ?la llave del abismo?, que es un tesoro o una fuente perdida de poder místico, nadie lo sabe, quizás ni siquiera existe, pero la leyenda dice que con ella se puede vencer a Dios. Para ello, los creyentes empiezan por secuestrar a la mujer de Daniel y a su hija, lo que le llevará a una aventura detrás de otra a través de medio mundo.

Hasta ahí podría parecer la trama de uno de esos thrillers esotéricos tan de moda en la actualidad. Sin embargo, desde que montas con Daniel Kean en su tren en Alemania te empiezas a dar cuenta de que hay algo extraño que no acabas de captar. Poco a poco esa sensación de extrañamiento va convirtiendo el mundo en el que transcurre la novela en otro totalmente distinto. La manera paulatina en que ello sucede me recordaba al principio a la forma de escribir de un Gabriel Bermúdez Castillo en su ?Viaje a un planeta Wu ?Wei?. Y es que al seguir leyendo vamos percibiendo ?que nada es lo que parece. Nos encontramos en realidad en un remoto futuro en el que el mundo ha cambiado, los seres humanos se diseñan genéticamente y hay una extraña religión basada en la llamada ?Biblia del Amor y el Arte? cuyos catorce capítulos dan a sus creyentes poderes increíbles. El mundo que recorre Daniel Kean desde Alemania a Japón y Nueva Zelanda y luego hasta las profundidades del mar ha sido alterado por una gran catástrofe, la llamada ?caída del Color?.

La verdad es que este extrañamiento paulatino inicialmente puede resultar algo tedioso, y la novela parece excesivamente lenta, yo diría que gris, mientras conocemos a las distintas facciones de creyentes empeñados en perseguir a un héroe por accidente superado por todo y por todos. Sin embargo, a partir del segundo cuarto del libro la trama acelera y nos vemos sin saber cómo en una especie de manga japonés (y no solo porque parte de la acción transcurra en Japón) trepidante y abigarrado, o en un cómic de superhéroes que atrapa además por la cantidad de elementos chocantes (?Es de mal agüero ver cachalotes en el cielo?, dice uno de los personajes en un momento dado) y personajes extraños como la creyente ciega que es además una especie de samurai a lo William Gibson, o ?la Verdad?, capaz de controlar los cuerpos con su mente. Es especialmente atrayente la forma en la que Somoza retrata a sus malos; malos de verdad, sin escrúpulos y cuya crueldad nos toca a cada paso el corazoncito o los higadillos; se siente incomodidad, miedo, desesperanza ante unos seres tan superiores a nuestro pobre empleado ferroviario, el caso es que no deja indiferente.

A todo ello, se une en la última parte el descubrimiento del misterio que es el hilo conductor de la novela. Poco a poco te vas dando cuenta de que nada es gratuito, ni siquiera las citas de la Biblia del amor y el Arte que van al principio de cada parte del libro, y de que hay que estar muy atento a cada matiz.

Al final la historia resulta ser la mezcla de un argumento que se podría considerar de ciencia ficción clásica, incluso hasta trillado, con un juego metaliterario que para mi gusto también es demasiado manido, demasiado utilizado por demasiados autores. Y lo sorprendente es que funciona. Al final te descubres sonriendo ante la forma en la que el autor ha sido capaz de unir tal variedad de elementos en una historia coherente y sumamente entretenida. Y te sorprendes volviendo atrás para tratar de captar más elementos del juego, como si se tratara de uno de esos múltiples visionados de ?El sexto sentido?. Supongo que un lector más avezado que el que suscribe en la materia adecuada (que no voy a desvelar, no se preocupen) habrá ido captando detalles que se me han escapado por completo.

Premio Ciudad de Torrevieja de novela y últimamente nominada para los premios Xatafi Cyberdark, ?La llave del abismo? es por lo tanto, para mi gusto, un nuevo acierto de su autor, y sin duda será tanto del agrado de los habituales de la fantasía y la ciencia ficción más recalcitrantes como del lector habitual de gustos más generales.

José Antonio del Valle


LLega esta novela a las librerías avalada por haber recibido el premio Ciudad de Torrevieja, uno de los mejor dotados de nuestro país, y con el interés añadido para el lector habitual de género de estar escrita por José Carlos Somoza, un autor que ha alcanzado un `prestigio entre los aficionados al aplicar las reglas del género y a la vez ser capaz de llegar a mercados mayoritarios. Pero lo cierto es que con obras como esta, este prestigio va a sufrir una considerable merma. Esperemos que en próximas obras el autor vuelva al nivel de ?Clara y la penumbra?, en mi opinión su mejor novela hasta el momento
Para empezar estamos ante una novela que parte del presupuesto de que el lector no es un lector habitual de género, al menos no del género de terror, ya que si uno es un aficionado con un mínimo conocimiento de algunos de los autores más clásicos caerá rápidamente en la cuenta del misterio que rodea a la obra, y claro, al descubrirlo tan pronto es muy difícil que el interés se mantenga.
Pero aun en el caso de que el lector no descubra por sí mismo el misterio que rodea a la historia que nos cuenta Somoza, el principal problema de este libro es que es como un chicle gastado, estirado hasta el límite y cansino en la repetición de situaciones y giros ?inesperados?, que a base de repetirse solo consiguen hastiar al lector al que al final le acaba dando igual lo que le pasa a los personajes. Personajes que tampoco es que sean el colmo de la sofisticación, una colección de nombres perfectamente intercambiables entre ellos en la mayoría de las ocasiones, pero sin una gran profundidad, ni siquiera en el caso del protagonista, lo que hace muy difícil que el lector empatíce con él.
Ambientada en un futuro, en el que un cataclismo ha alterado la vida en la Tierra y la humanidad vive en grandes ciudades, en las que un culto basado en una Biblia un tanto peculiar está muy extendido, pero en el que no se aprecian espectaculares cambio tecnológicos, aunque si genéticos. La historia de un empleado de tren, que es escogido por u terrorista religioso para trasmitirle un secreto que promete alterar el equilibrio social y que se ve acosado por distintas facciones que intentan apoderarse de ese secreto, suena a ya leída mil veces, y el tratamiento que Somoza da a la historia, tampoco es que sea muy novedoso que digamos.
Lo mejor de la novela es el ritmo se mantiene, lleno de acción, y sin pausas, al estilo de las viejas novela de ?a duro?, lo que, al menos, hace que la lectura sea rápida y llevadera, siempre un cuando el lector no le pida mucha profundidad a la obra, constituyendo un entretenimiento que se lee fácil, con el piloto puesto, y permite pasar un rato entretenido.
Y supongo que si uno no sabe que es lo que ocurre, a lo mejor el final te puede dejar con la boca abierta, pero ese no ha sido mi caso.
Javier Romero

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