Texto Contraportada
Un relato en primera persona que te conducirá al mundo del hampa y la prostitución africana en El Cairo
"... Apenas había rozado su cálida piel de estaño, cuando sentí en la nuca un metal frío que rápidamente me congeló la pasión. Y, ahora, la inusitada seriedad que afloraba en el rostro de Luján confirmaba la peor de mis sospechas: alguien me estaba encañonando sin que yo pudiese verlo. El policía levantó las manos y yo lo imité cuando en su cabeza apareció otra pistola sujetada nerviosamente por un descarnado sudanés. Dos pistolas negras para dos incautos blancos en un prostíbulo enterrado en algún lugar del norte de África. Algo no marchaba bien.
Bajo la amenaza de recibir sendos disparos en la cabeza, caímos arrodillados al suelo frente a frente. Miré a Luján mientras el frío acero se movía peligrosamente por mi nuca. El demonio Pazuzu me sonrió y yo agaché la cabeza sonriéndome también para mis adentros, aceptando que en aquel lupanar de muerte finalizaba mi periplo por el mundo de los vivos.
Pero esa noche el demonio no tenía ganas de morir...".
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