Nuestra Crítica
Aunque parezca increÃble, aún quedan editoriales grandes de ciencia ficción que editan libros de relatos, y hemos acabado teniendo... bueno, por ahora la mitad de el libro de selecciones de Connie Willis más completo que hay hasta el momento, "Winds of Marble Arch". Esto es casi un acontecimiento porque siempre se ha dicho que lo mejor de Connie Willis son sus relatos, y aunque practicamente toda su obra ha sido traducida, no hemos tenido tanta suerte con Willis en distancias cortas.
Si existe alguien aún que no la conozca, hay que avisar que Connie Willis no es una autora demasiado tÃpica del género, aunque la cantidad de premios que ha recibido puede hacer pensar lo contrario: como bien explica en la introducción, sus influencias vienen tanto de Heinlein como de Damon Runyon y PG Wodehouse, con algo de Agatha Christie y algo de Shakespeare (cómo no), pero sacando factor común de estos escritores se ve una clara intención costumbrista, importancia del diálogo, y dosificación de las sorpresas. De hecho ella es, para muchos, demasiado costumbrista, deteniéndose en detalles cotidianos para observar la reacción de sus personajes, incluso ignorando a largos ratos el contenido de ciencia ficción. Pero esto ocurre en novelas: en relatos cortos tiene bastante variedad, tanto de contenido como de calidad.
La antologÃa comienza con quizás el mejor del volumen, "Los vientos de Marble Arch", donde aparecen sus temas clásicos: costumbrismo mezclado con fantasÃa, el bombardeo de Londres, la confluencia de lÃneas temporales esta vez en forma fantasmagórica... hay auténtico sentimiento trágico en los personajes, Willis explica muy bien la confluencia de las historias pasadas sobre el presente, y logra un final emocionante. Lo que sigue tienen varias temáticas: relatos navideños, ambos fabulosos, en "Como solÃamos tener" - o cómo nieva inexplicablemente en todo norteamérica, y cómo eso influye positivamente en lo que ocurre a los personajes - y "Carta de navidad", o la historia de invasión silenciosa donde los invadidos se vuelven más amables. Hay también algo de teorÃa del caos y casualidades en "Luna azul", en una historia apresurada que sólo deja atisbar la genialidad con la que trata en "Por no mencionar al perro" y "Oveja mansa". Hay surrealismo en "Daisy, al sol", aunque no del todo conseguido. Hay sordidez en "Todas mis queridas hijas", aunque algo confusa. Hay un homenaje simpático pero muy forzado a Jack Williamson, y hay dos relatos que, más que relatos, son chistes de banqueta, ocurrencias demasiado didácticas acerca del mundo académico. Y hay un relato fantástico, el justamente legendario "Brigada de incendios", germen de "El libro del dÃa del juicio final".
Como suele ocurrir con los libros de relatos, no sabrÃa decir si es para completistas, si recomendarlo a neófitos para introducirse en la labor de la Willis, o para gente que se haya decepcionado con sus novelas y quiera ver toques de genialidad en pequeñas dosis: la irregularidad intrÃnseca de estos volúmenes lo hace difÃcil. Pero sólo por dos o tres relatos dirÃa yo que vale la pena. Esperemos que no tarde mucho Nova en sacar la segunda parte de esta antologÃa - por mucho más cara que la editen, que esta es otra...
Carlos Jürschik
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