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La última noche de Hipatia. Eduardo Vaquerizo



Editorial:Alamut ediciones
Ilustración de cubierta: Alejandro Colucci.
Diseño de cubierta: Alejandro Terán.
256 págs. 18,95 euros.
Rústica con solapas.
ISBN: 978-84-9889-030-3.
Otras obras del Autor/es
Stranded - Naúfragos
Visiones 2004
Danza de tinieblas
Dulces Dieciséis y Otros Relatos
Nos mienten
Texto Contraportada

Alejandría, siglo IV de nuestra era. La ciudad se ve sacudida por los vientos de la historia. La tradición helenística de sabiduría y razón se encuentra amenazada por el nuevo poder de la Iglesia.


Hipatia, filósofa y matemática, amada por todos en la ciudad, es la responsable de la Biblioteca, último baluarte de la ciencia. Cuando un nuevo discípulo que dice venir de tierras lejanas se presenta ante ella, la inteligente Hipatia advierte enseguida que oculta un secreto. En efecto, se trata de alguien que ha recorrido los abismos del tiempo para encontrarla... y tal vez salvarla.


Eduardo Vaquerizo, autor de Danza de tinieblas, nos ofrece una trágica historia de amor enmarcada en los últimos días del mundo clásico, a las puertas de la larga oscuridad medieval, y un relato que desafía la imaginación sobre la última batalla de la razón contra el fanatismo.


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Nuestra Crítica

Eduardo Vaquerizo es probablemente el autor que menos se prodiga de la mejor generación que ha dado la ciencia ficción en España, y además es casi con toda seguridad el más preocupado por unir en su obra un nivel de prosa que no desentonaría fuera del género a su capacidad más que probada de trasmitirnos eso que llaman el sentido de la maravilla. Todo ello lo podemos comprobar leyendo ?La última noche de Hipatia? que, como era de esperar, llegó a las librerías inmersa en cierta polémica sobre la oportunidad de su edición en estos días. Personalmente soy de los que opinan que el momento es inmejorable. Si gracias al tirón del cine podemos conseguir que esta obra llegué a un público más extenso que luego pueda sentir curiosidad por el resto de las historias de Vaquerizo, no veo la razón para avergonzarse y me parece una postura loable la del autor en la presentación del libro: Se edita ahora porque toca, porque es un buen momento para ello.

?La última noche de Hipatia?, como también se dijo en la presentación, podría entrar perfectamente dentro del género histórico, si no fuera porque en ella aparece la figura del viajero (en este caso viajera) temporal. Como novela histórica nos muestra una época fronteriza, la del advenimiento del cristianismo, un tiempo lleno de herejías y marcado por la lucha final contra las antiguas religiones politeístas. Una guerra entre un culto oscuro más interesado en el otro mundo que en comprender éste y las antiguas creencias del imperio, que acaba con una época brillante en la que el hombre había llegado a ser el centro del universo. Es curioso cómo se nos ha hurtado casi siempre esta visión de los primeros cristianos, más en el cine que en la literatura a decir verdad. Estamos acostumbrados a verlos como víctimas y no como verdugos, aunque resulta evidente que las creencias religiosas no se imponen poniendo la otra mejilla. Como no puede ser de otra manera, en su relato Vaquerizo se pone del lado de la razón frente al fanatismo del que surgieron las grandes religiones monoteístas y la misma Edad Media, aunque ello no evita que le dedique parte de la novela a tratar de comprender la manera de pensar de esos fanáticos, ejercicio loable que además acaba haciendo que la historia sea redonda. También hay que destacar el esfuerzo de imaginación que ha realizado el autor para que nos paseemos por las calles de esta Alejandría fronteriza. Las fuentes históricas son escasas y no debe haber sido fácil conseguir algunas imágenes tan evocadoras como las de este relato.

Sin embargo, es gracias a la introducción del viajero temporal que la novela funciona. Como en ?El libro del día del juicio final? de Connie Willis, Vaquerizo nos presenta a un observador que acaba viéndose sumergido poco a poco en lo que ha ido a observar. La observadora en este caso es una mujer marginada por su obsesión por el conocimiento de la época a la que viaja, que acaba irremediablemente siendo absorbida por lo que está estudiando. Sin ser original en ello, la misma aproximación o muy parecida la podemos ver en relatos como ?He aquí el hombre? de Michael Moorcock o ?El poder de un Dios? de los hermanos Strugatski, el autor consigue meternos en la cabeza de esta viajera consumida por la inevitabilidad de lo que va a ocurrir, la empatía por los seres humanos que va a encontrar en su misión y la melancolía por una época dorada perdida.

No es, no obstante, una novela de ciencia ficción dura en la que se especule con todas las posibilidades que el viaje temporal conlleva. Vaquerizo no nos habla de paradojas temporales, su visión del tiempo es rígida en el sentido de que no se pueden alterar los acontecimientos del pasado, lo que hace más dramática la posición de la viajera. Tampoco explica con detalle como se consigue llegar hasta la época final del imperio romano desde un siglo XXI que se intuye decadente y plagado de catástrofes; prefiere en cambio, y lo hace muy bien, centrarse en las consecuencias psicológicas del viaje, en el tipo de persona que viajaría de llegar a ser posible, que en el fondo es el mismo tipo que ha llevado a cabo todas las aventuras peligrosas a lo largo de la historia, el desclasado, el marginado.

Completando el volumen, encontramos el relato ?Habítame y que el tiempo me hiele?, publicado originalmente en la revista digital Ad Astra, una historia que en principio comparte universo y personajes con la novela y que, sin embargo, es opuesta a ésta en el sentido de que en ella el autor sí se dedica a especular sobre las posibilidades del viaje temporal, en concreto sobre las alteraciones que la existencia misma de los viajeros podría causar en el flujo temporal. Un relato mucho más experimental y que cuadra mejor con los presupuestos de la ciencia ficción al uso.

?La última noche de Hipatia? es pues una novela que nos sumerge en la Alejandría del siglo IV y una aproximación a la psicología del viajero temporal que además está muy bien escrita y que, en justicia, debería dar a conocer a su autor fuera del mundillo de los aficionados a la ciencia ficción.

José Antonio del Valle

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