Nuestra Crítica
Concluye con esta Odalisca, Azogue el primer volumen de los tres que han de formar el llamado ciclo Barroco. Y ahora si podemos hacernos una idea más cierta de los meritos de la novela que acaba de ganar el premio Arthur C. Clarke, aunque hallamos tardado seis meses en poder disfrutarla en su integridad, tal y como fue concebida por el autor, Y al echar la vista atrás vemos que hemos asistido a un verdadero tour de force del autor, prolongación natural, aunque anterior en el tiempo, de esa interesante obra que fue el Cryptonomicon.
En este tramo final de Azogue, Stephenson nos hace asistir por medio de los ojos de Daniel Waterhouse, que se encuentra en la corte del rey Jacobo II en Londres y a través de las cartas que Eliza, que en encuentra como espía en la corte de Luis XIV en Versalles, a la convulsa realidad de la Europa de finales del siglo XVII en una intriga fascinante, aunque un tanto embrollada, debido a la cantidad de factores que intervienen en la trama.
Este tomo es el mas absorbente de los tres ya que Stephenson imprime un ritmo a la novela que hace muy difícil dejar la lectura de la misma, además de seguir integrando los motores que desarrollan la historia, a saber, el dinero, la ciencia y la política, sobre todo esta ultima constituye el verdadero centro de interés de este tomo.
En el debe de la novela la excesiva prolijidad del texto, al que le hubiesen venido bien algunos recortes, que hace que algunos pasajes resulten farragosos. Por otro lado, los personajes principales, Daniel y Eliza resultan tremendamente atrayentes, en especial esta última, verdadero ejemplo de mujer sometida por las convenciones de la época, y la sombra Enoch el rojo, personaje que sobrevuela por todo el libro apareciendo en momentos claves, lo que lo hace aun mas misterioso.
Ahora solo queda esperar la salida del siguiente volumen La Confusión, del que se dice que será publicado en dos tomos, para ver como sale Daniel Waterhouse la situación tan delicada en la que queda al finalizar esta novela.
Javier Romero (Aparecida en Solaris)
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