Solicitamos su permiso para obtener datos estadísticos de su navegación en esta web, en cumplimiento del Real Decreto-ley 13/2012. Si continúa navegando consideramos que acepta el uso de cookies. OK | Más información
Ir a la Home
  Portada    Noticias    Crónicas    Reseñas    Superventas    Concursos    Ultimas Novedades    Agenda    Enlaces 84 visitantes 18/11/2017
SECCIONES
NOTICIAS
ARTÍCULOS
RESEÑAS
SUPERVENTAS
ÚLTIMAS NOVEDADES
FICHAS DE LIBROS
AGENDA
CONCURSOS
TIRAS CÓMICAS
REDTALES
NOTICIAS 28-D
ENLACES
PREMIOS RECIBIDOS
CONTACTO
StardustCF en tu PDA
Síguenos en:
¿Quieres estar al día de las novedades?. Suscríbete a Stardust





Afiliate a la AEFCFT



Asesino real. Robin Hobb



Editorial:La Factoría de ideas

El Vatídico 3,
Solaris Fantasía
Traductor: Manuel de los Reyes.
Ilustrador: K. C. Lancaster.
ISBN: 8484218368
292 páginas
Rústica


Otras obras del Autor/es
La fragilidad del asesino
La búsqueda del asesino
La senda del asesino
Aprendiz de Asesino
La diplomacia del Asesino
Las naves de la magia
Las naves de la locura
Las naves del destino
Texto Contraportada

 El joven Traspié Hidalgo se convierte en el catalizador que habrá de alterar la trayectoria de una casa real en grave peligro, en este estremecedor relato del reino costero de los Seis Ducados.

Traspié ha sobrevivido a su primera misión peligrosa como asesino del rey, aunque de resultas ha salido muy mal parado. Maltrecho y resentido, se propone quebrantar su juramento al rey Artimañas y quedarse en las lejanas montañas. Pero el amor y unos hechos de tremenda urgencia lo llevan de regreso a la corte de Torre del Alce y a las mortíferas intrigas de la familia real.

Los Corsarios de la Vela Roja, renovando sus feroces ataques sobre la costa, dejan a su paso aldeas calcinadas y víctimas enloquecidas. El reino sufre asimismo un ataque desde dentro, pues la traición amenaza el trono del rey afligido. En este momento de gran peligro, la suerte del reino podría estar en manos de Traspié, cuyo papel en la salvación de los Seis Ducados bien pudiera exigirle el más terrible de los sacrificios...


Puede comprarlo en los siguientes sitios:
Cyberdark Amazon

Nuestra Crítica

"Asesino Real" (y en el caso español, también "La fragilidad del asesino") es la continuación de la saga de, digamos, desgracias en la vida de Traspié Hidalgo, bastardo real que llega a la corte obligado por un abuelo que reniega de él y que, para su desgracia - aunque en un principio no se de cuenta - acaba siendo una piedra angular de todas las intrigas políticas. En "Aprendiz de asesino" se narraba el aprendizaje de Traspié y sus primeras historias infantiles, sus correrías, cómo se hacía un pequeño nombre en la corte e incluso acababa siendo un pequeño héroe, pero con ciertas consecuencias para su salud. La Maña, o lo que es la magia "sucia", la domina perfectamente, pero la "Habilidad", o la magia más honorable, destinada a entrar en pensamientos humanos y modificarlos, se le escapa tras una instrucción traumática. Cuenta con sus mismos amigos, con sus mismos enemigos, y sigue teniendo que convivir con todos ellos.

Es decir, el pequeño Traspié Hidalgo debe crecer a marchas forzadas, y debe cargar con una responsabilidad que para él es demasiado grande: sobrevivir sin llamar demasiado la atención. Como ya no es tan pequeño, y su revuelta hormonal correspondiente a la adolescencia le empuja a meterse en problemas y aparentar más caracter regio del que sería necesario, se mete en cada uno de los avatares políticos y personales que ocurren en el castillo, saliendo escaldado practicamente de todos ellos. Sus amigos se alejan de él, sus enemigos se le acercan, y Traspié se agarra a la fidelidad que tiene con su rey, Artimañas, y el rey a la espera, Veraz, ambos cada vez más impotentes y debilitados ante la avalancha de saqueos y ataques internos que tiene el Vatídico.

Una auténtica tragedia de un mundo en descomposición, llevada con un ritmo calmado y con muchos incidentes en muchas páginas. La historia impresiona, así como el desarrollo de los personajes y la dosificación de los giros... pero muchas de estas cosas que cuenta podrían resumirse en un párrafo o directamente suprimirse y dejar que las desarrollase el lector en su imaginación. Es esa sensación que te da al leer un best-seller voluminoso, de que el editor devuelve el borrador al escritor diciéndole "aquí mete 20 páginas, esto no lo cuentes todavía", etcétera. Cuando a ese ritmo pausado le añades escenas directamente superfluas, la amenidad del libro se resiente de forma peligrosa.

Pero los ingredientes que hacían prometedor a "Aprendiz de asesino" siguen aquí, muchas veces desarrollados. La fatalidad, la frustración, la depresión, la responsabilidad, temas muy humanos y que provocan un reflejo del mundo real que choca bastante con el escapismo con el que se suele relacionar el género de la fantasía. Es a la vez una lectura intrigante, obsesiva, adictiva y desasosegante, algunas de estas virtudes inesperadas en una saga moderna con tal éxito de ventas en el país anglosajón. Sin embargo, tras tal despliegue de intentos de asesinatos, envenenamientos, enamoramientos, triángulos  sentimentales indeseados, celos, ambiciones, y a pesar de partes tan profundamente líricas como la forma en la que el protagonista se vincula a un lobo - imposible ver a un lobo de la misma manera después de haber leído a Robin Hobb -, y a pesar de un final ambiguo que promete una resolución llena de venganzas, no hay mucho que te empuje a seguir la historia de las fatalidades del bastardo con menos suerte de la fantasía actual. El sabor de boca tras este folletín pasapáginas es denso y amargo, y aparte de esos pequeños fallos de reiteración, la historia es algo dura como para leerla sin prevenciones. Es un gran libro, un estupendo estudio de un personaje con la excusa del héroe campbelliano o adolescente, de lo mejor de estos años, pero agotador. Y, por supuesto, una buena razón para no perder la pista al resto de libros y sagas de Robin Hobb. 

Carlos Jürschik

Compártelo:


delicious digg technorati yahoo meneame meneame meneame

Recomienda esta página a un amigo

Volver a la portada