Nuestra Crítica
Tras una larga espera, tanto que algunos ha rabutizado a este libro como Tormento de espera, hemos vuelto a Poniente y aunque la principio uno esta un poco desorientado tras la larga ausencia, pero la magia de esta historia es tal que rápidamente uno se introduce en ella y pronto consigue que Bran, Jon, Tyrion, Daenerys y demás persobajes de esta historia sean tan cercanos y reales que parece que llevemos toda la vida con ellos.
En efecto, Martín construye con cada entrega un universo tan completo y humano que parece que estemos leyendo una novela histórica más que una obra de fantasía, y por ello tan impredecible como la propia historia. Los personajes, comen, ríen, aman, matan y.. mueren cuando menos te lo esperas.
Con un uso magnifico de la elipsis y un aprovechamiento magistral del segundo plano, Martín imprime un ritmo vertiginoso a esta entrega, en la que los acontecimientos se suceden de una forma imprevisible y consigue lo que parecía imposible, subir el nivel de las dos entregas precedentes.
En esta ocasión cobra una especial relevancia la intriga cortesana, donde las alianzas familiares son mucho mas importantes que los ejércitos y en la que algunos personajes alcanzan un protagonismo no apuntado en las entregas anteriores. Y esto es uno de los puntos fuertes de la obra de Martín, la abundancia de personajes, cada uno con sus motivos y deseos que le permite cambiar de uno a otro siempre en el momento más álgido de la acción logrando un efecto adictivo que hace que sea muy difícil dejar la lectura de la novela. Además el autor se las apaña para introducir nuevos giros absolutamente inesperados cada pocas páginas, pero eso si, sin engañar nunca al lector y justificando muy bien todo lo que pasa.
Canción de Hielo y Fuego es imprescindible para cualquier aficionado al género fantástico, es más, también lo es para el no aficionado.
Javier Romero
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