Solicitamos su permiso para obtener datos estadísticos de su navegación en esta web, en cumplimiento del Real Decreto-ley 13/2012. Si continúa navegando consideramos que acepta el uso de cookies. OK | Más información
Ir a la Home
  Portada    Noticias    Crónicas    Reseñas    Superventas    Concursos    Ultimas Novedades    Agenda    Enlaces 56 visitantes 19/11/2017
SECCIONES
NOTICIAS
ARTÍCULOS
RESEÑAS
SUPERVENTAS
ÚLTIMAS NOVEDADES
FICHAS DE LIBROS
AGENDA
CONCURSOS
TIRAS CÓMICAS
REDTALES
NOTICIAS 28-D
ENLACES
PREMIOS RECIBIDOS
CONTACTO
StardustCF en tu PDA
Síguenos en:
¿Quieres estar al día de las novedades?. Suscríbete a Stardust





Afiliate a la AEFCFT



Jugar a dioses. Damien Broderick



Editorial:La Factoría de ideas
Colección: SOLARIS FICCION Nº: 74
Titulo original: Godplayers
Traducción: Pilar Ramírez
Fecha de publicación: Marzo 2006
Formato: 23x15 cms
Encuadernación: Rústica con solapas
Páginas: 352
PVP: 18,95 ?
ISBN: 84-9800-241-9
Texto Contraportada

Siguiendo la mejor tradición de Zelazny, Van Vogt y los Caballeros de la Tabla Redonda, Damien Broderick, un veterano escritor de thrillers especulativos que vuelve a estar en alza, nos introduce en una épica búsqueda divertida y absorbente.     
August Seebeck es un hombre bastante normal que se halla en la veintena. Su tía abuela Tansy ha estado encontrando cadáveres cada sábado por la noche en su bañera, que han desaparecido por la mañana. Al menos es lo que ella dice. August decide ignorar el hecho hasta que descubre que es cierto y ve a alguien salir del espejo... Descubre súbitamente que es un Jugador en el Concurso de Mundos del multiverso, al igual que su familia. Su viaje hacia la comprensión sigue un clásico patrón de búsqueda del tipo Parsifal, salvo porque August no es precisamente un tonto.


Puede comprarlo en los siguientes sitios:
Cyberdark Amazon

Nuestra Crítica

Parece que Damien Broderick es un autor más o menos consagrado en tierras angloparlantes, o al menos australianas, donde ha ido ganando Ditmars y menciones varias. Quizás tener como su primera novela en castellano una editada en el año 2005, novela que en un principio se aguanta sin necesidad de otras, sea una acción arriesgada, porque con "Jugar a Dioses" a uno le da la impresión de estar perdiéndose algo, quizás un universo anterior creado por el autor.

Mejor dicho, al lector le da la impresión de no enterarse de nada. En este libro Damien Broderick apuesta por el tema de la gente que se mueve entre universos paralelos a su voluntad por su condición de elegidos, y que de paso salvan al mundo de una amenaza, como ya hicieron, entre otros, Dean Koontz o Robert C. Wilson. Y en el fondo no es más que eso. Pero por dentro es un auténtico gazpacho con tropezones narrativo. Empieza de una forma divertida, rápida, mostrando a un personaje con el que es muy fácil empatizar (en la veintena, cultureta o gafapasto tirando a nerd, con sentido del humor irónico) que se encuentra en una situación que no sabe tratar y sólo sabe reaccionar de forma violenta, caótica y, casi siempre, equivocada. En estas primeras páginas hay una habilidad tremenda para narrarte con datos sueltos, para intrigar al lector, y para comprender y saber la situación en la que está el héroe, pero más tarde "Jugar a Dioses" se mete, de cabeza, en el mundo de universos paralelos y en la cita literaria.

Y es un juego tremendamente peligroso el de Damien Broderick. Tenemos personajes que poco a poco van comportándose de forma más caprichosa y simplona, con revelaciones sobre ellos totalmente supérfluas; tenemos la costumbre de cada uno de los personajes, ante todo el protagonista, de hablar con citas literarias de tal forma que debemos conocerlas y traducir la metáfora, normalmente muy críptica; y tenemos una parte hard de universos paralelos que también está explicada a la mitad. Tan pronto estás leyendo una tonta interacción romántica con diálogos dignos de una novela de Arlequín, como una revelación del protagonista al descifrar una frase de cierto libro de Henry James, o un chiste sobre Flaubert. Me parece harto difícil que alguien disfrute de esta unión tan dispar.

Lo que no quita que cuando el libro está más o menos centrado, sea una auténtica maravilla. Hay una sección en concreto donde explica cómo el protagonista entiende la nueva concepción del universo, mediante sesgadas explicaciones matemáticas y físicas, y a la vez, al mismo tiempo, la prosa, su cadencia, deja imágenes de todo lo que está percibiendo, imágenes abstractas pero indudablemente certeras. Dos o tres tesis sobre la singularidad (tema favorito del escritor) son terroríficas, y alguna de las citas literarias o culturetas son incluso bastante divertidas. Pero Broderick es incapaz de crear un conjunto coherente. Te encuentras con una aventura de atravesar espacios y tiempos, con diversos alienígenas, y una especie de politburó de novela de Forsyth donde el protagonista se comporta como un histérico y el resto se comportan como ingleses de parodia. Cuando viene una escena emotiva estamos lo suficientemente alejados de la novela como para que algo funcione. Ah, y por supuesto, guiños a Lewis Carroll.

A ratos brillante, a ratos desastrosa, y mayormente insatisfactoria, parece más una primera novela o un esbozo de algo que se me escapa que una novela autoconclusiva de un autor veterano. Recomendable sólo por sus conceptos científicos... Como desgraciadamente dice el tópico de las novelas con toque "hard".

Carlos Jürschick

Compártelo:


delicious digg technorati yahoo meneame meneame meneame

Recomienda esta página a un amigo

Volver a la portada