Solicitamos su permiso para obtener datos estadísticos de su navegación en esta web, en cumplimiento del Real Decreto-ley 13/2012. Si continúa navegando consideramos que acepta el uso de cookies. OK | Más información
Ir a la Home
  Portada    Noticias    Crónicas    Reseñas    Superventas    Concursos    Ultimas Novedades    Agenda    Enlaces 124 visitantes 18/11/2017
SECCIONES
NOTICIAS
ARTÍCULOS
RESEÑAS
SUPERVENTAS
ÚLTIMAS NOVEDADES
FICHAS DE LIBROS
AGENDA
CONCURSOS
TIRAS CÓMICAS
REDTALES
NOTICIAS 28-D
ENLACES
PREMIOS RECIBIDOS
CONTACTO
StardustCF en tu PDA
Síguenos en:
¿Quieres estar al día de las novedades?. Suscríbete a Stardust





Afiliate a la AEFCFT



Las cosmicomicas. Italo Calvino



Editorial:Minotauro
Ed. Minotauro
Trad. Aurora Bernardez
Cartoné 192 pags.
ISBN: 978-84-450-7398-8
Otras obras del Autor/es
El vizconde demediado
Texto Contraportada

El protagonista de este libro se llama Qfwfq y tiene la edad del Universo. No hay acontecimiento de un millón o de un billón de años atrás al que no haya asistido. Galaxias y dinosaurios, sistemas solares y eras geográficas, basta una alusión para que Qfwfq se ponga a contar.
No es un personaje, Qfwfq, es una voz, un punto de vista, un ojo , o un amigo humano, proyectado hacia la realidad de un mundo cada vez más refractario a las palabras y las imágenes.


Puede comprarlo en los siguientes sitios:
Cyberdark Amazon

Nuestra Crítica

No es vano suponer que lo que llamamos ?sentido del humor? es un concepto variable, pese a que adscriba rasgos mediante los cuales se desarrolle dentro de una objetividad global, bajo un enfoque común, reconocible y partícipe objetivo para multitud de personas que, independientemente de su último campo de experiencia, puedan apreciar elementos universalmente dotados de comicidad
en mayor o menor grado.

    Aparte de la implícita y en ocasiones sustancial variabilidad del sentido del humor, existe lo que podríamos denominar suerte de ?humor corporativista?, pleno de pequeños detalles solo comprensibles entre gentes que pertenezcan a un lugar común concreto, potencialmente laboral, pero en la mayoría de los casos condicionado por una separación tan antigua y legendaria como el abismo implícito existente entre las mentalidades de la gente que llamaríamos ?de ciencias?, léase físicos, matemáticos, químicos, etc.. y la que, como yo mismo, pertenecemos a las humanidades, a los ámbitos literarios, artísticos o filosóficos. Aunque pueda parecer un enfoque tópico, simplista o esclavo de los viejos clichés y rivalidades arrastrables desde los pretéritos tiempos del instituto, cualquiera con un mínimo de concreción lógica de su contexto sabrá que hay entre las mentalidades de ?ciencias? y de "letras" ciertas incompatibilidades y diferencias parcialmente irreconciliables, que, si no en otra cosa, muchas veces se hacen partícipes en asuntos tan simples y cotidianos como el sentido del humor.

    Es tal vez por ello que Las cósmicomicas de Italo Calvino no me ha hecho ninguna gracia. Y escribo esto no sin decepción y cierto pesar displicente, ya que Calvino es un autor al que siempre he respetado y apreciado tanto por su lirismo visionario (Las ciudades invisibles) su erudición y capacidad crítica (véase sus compilaciones Cuentos populares italianos y Cuentos fantásticos del XIX) o incluso, y aunque pueda parecer paradójico dado el libro que nos ocupa, su sentido del humor (El vizconde demediado). En Las cosmicómicas, sin embargo, el autor nos ofrece un prepotente e inacabable catálogo de datos científicos, estructurados en doce episodios en progresión, desde el nacimiento de las galaxias hasta mucho más en adelante, en el que Calvino se deleita en mezclar, jugar y divergir con conceptos, situaciones, palabras y emociones instituyendo como punto de vista aglutinador a su plomizo e impronunciable personaje, Qfwfq, que, en un enfoque por completo humano, asiste a los devenires del tiempo y el espacio. Todo esto lo hilvana bajo un estilo narrativo pretendidamente ligero, suelto y libre, para lo cual se adhiere a las muchas carencias que parte de la narrativa del Surrealismo viene arrastrando desde los ejercicios literarios de perniciosos mediocres como André Bretón.

    No contento con esto, Calvino va a más. Yo, particularmente, no puedo dejar de advertir una muy molesta pretenciosidad conciliadora y mitológica en todo el libro, puesto que; ¿qué es Qfwfq  y sus adláteres sino dioses, testigos primigenios desde el caos primordial hasta nuestros días, en la mejor tradición, dados sus escarceos con las emociones humanas, de la mitología griega?

    En cuanto a la pretendida comicidad de la obra, no me cabe duda de que habrá mucha gente que pueda encontrarla, los mismos que se puedan partir de risa con chistes sobre los protones, los fotones, los átomos de hidrógeno o la velocidad de alejamiento de las galaxias. No es mi caso.

    Por tanto, y pese a momentos episódicos curiosos y de cierto interés (véase el capítulo sobre el Tio acuático, por ejemplo) ya que no en vano Italo Calvino es un magnífico narrador, Las cósmicomicas no deja de ser un libro tedioso y muy poco recomendable. Salvo quizá para jóvenes estudiantes de las facultades de Física o Matemáticas, llenos de entusiasmo por los avatares específicos de sus respectivas carreras, que además alberguen alguna sensibilidad por la lectura. Esto último, por desgracia, poco común.

J.F. Pastor Pàris

Compártelo:


delicious digg technorati yahoo meneame meneame meneame

Recomienda esta página a un amigo

Volver a la portada